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EL MIEDO AL MIEDO

¿Paradójico verdad?. Pues habitualmente es lo que produce un bucle del que es ciertamente complicado salir. La persona empieza a temer sufrir otro ataque mas y por tanto cada vez limita en mayor medida los ambientes y contextos a los que se permite ir. Como la vivencia, como ya hemos comentado en entradas anteriores, no es de estar teniendo miedo o terror, sino de estar sufriendo un ataque, que parece absolutamente aleatorio y sin relación con ninguna circunstancia concreta, la persona realiza un proceso que dadas sus circunstancias, es lógico. Asocia el malestar, el ataque, al contexto físico en el que se produce. Si está en un centro comercial, decide no volver a ir, por miedo a sufrir otro ataque (en realidad, por miedo a volver a sentir miedo). Si se produce en el coche, deja de conducir. Si se produce en la calle, tratará de salir a la calle lo menos que pueda.
En definitiva, limitará cada vez mas su vida, hasta llegar, en algunos casos, a recluirse en su casa.
¿Soluciones?. Creo que lo fundamental, lo esencial, es empezar por hablar del miedo. Entonces habrá que preguntarse a que se tiene miedo, y en último término se terminará hablando de lo que sucede y ha sucedido, en la vida de la persona cuando comenzaron los “ataques”. Habitualmente, este tipo de caso suele tener una mejor evolución, cuanto antes acude a consulta, y cuanto mas se implica la persona en su propia mejoría, cosa que en muchas ocasiones suele ser parte del trabajo del profesional encargado de hacer la terapia. Las soluciones farmacológicas, para estos casos, son especialmente desaconsejables, puesto que tienden a cronificar el problema, además de no llegar nunca a estar bajo la comprensión de los motivos que originaron los temores. Solo en algunos casos donde existan otros síntomas será recomendable la terapia farmacológica.
Los ataques de pánico son muy desagradables, ahora bien, si usted esta sufriéndolos, lo peor que le podía pasar le está pasando ya, a no ser que tome decisiones del tipo que mencionaba antes, en cuyo caso su calidad de vida se verá seriamente afectada.

2 comentarios:

sem dijo...

Magnífico post. Un saludo

Mariana Hernández dijo...

Padecimiento muy complicado, pero se puede salir adelante con un psicólogo, y creer en uno mismo.