miércoles

LA ANSIEDAD

Según el diccionario de la lengua de la Real Academia Española, ansiedad es:
(Del lat. anxiĕtas, -ātis).
1. f. Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.
2. f. Med. Angustia que suele acompañar a muchas enfermedades, en particular a ciertas neurosis, y que no permite sosiego a los enfermos.
La psicología y los psicólogos han desarrollado diferentes instrumentos psicométricos para poder evaluar el nivel de ansiedad de una persona.
Por ejemplo, el STAI, uno de estos instrumentos, se compone esencialmente de ítems descriptivos de diferentes estados emocionales, de diferentes síntomas físicos, y de diferentes formas de pensar o de cambios cognitivos.
En esencia, la ansiedad es un constructo que al menos a nivel psicológicos mezcla varios aspectos de la experiencia humana. En estos instrumentos utilizados para evaluar la ansiedad, se suelen establecer puntos de corte a partir de los cuales se consideraría que la ansiedad es patológica o problemática.
Bajo mi punto de vista, lo único problemático de la ansiedad es en primer lugar reconocerla como tal, es decir, como un malestar de origen y manifestación esencialmente somática, con poca o ninguna relación con la vida. El reconocerla así, supone equipararla y darle la entidad de un problema médico, y por tanto, poner en marcha tratamientos sintomáticos encaminados a hacer desaparecer el síntoma. Por otra parte, cuando este estado de ansiedad se prolonga y además se pierde de vista la causa, se empieza a hablar de estrés, y el resultado de esto, suele ser el mismo, suprimir el síntoma.



En mi opinión, siempre hay un motivo para sentir ansiedad. Siempre hay una razón para sentir angustia, miedo, o aprensión. Solo hay que leer, solo hay que dotar de significado al síntoma para entender mejor lo que está ocurriendo. Pregúntese desde cuando le ocurre, en que momento empezó a sentirse así, y probablemente empiece a solucionar el problema. Por tanto, y siguiendo esta línea argumental, el tratamiento empleado en muchas ocasiones para erradicar los síntomas, o bien pertenecen a la categoría de "pan para hoy y hambre para mañana" o directamente son iatrogénicos.
Una pista: si observan los ítems del cuestionario que les mencioné antes verán que todas los síntomas, todas las señales, tanto a nivel fisiológico, como cognitivo y conductual, son coherentes con una emoción, el miedo. Tengan en cuenta que según su intensidad, esta emoción va desde la simple aprensión, cuyas manifestaciones son sutiles, hasta el pánico, con manifestaciones mas que evidentes en todos los niveles de la experiencia.

2 comentarios:

villovi dijo...

Hola Jesús. Muy interesante la entrada sobre la ansiedad. Al respecto he leído algo en un libro sumamente interesante: Por qué las cebras no tienen úlceras. No se si lo conoces. Es de Robert Sapolsky, neurofisiólogo con una gran talento narrativo. Al hablar de ansiedad él lo separa del estrés. En la ansiedad habla de un proceso mediado por la amígdala que media una respuesta simpática antes de mandar la información a la corteza prefrontal. O lo que es lo mismo, nuesto pulso y respiración se aceleran antes de que seamos conscientes del motivo que nos hace entrar en ese estado de excitación. Dicen que es típico de los cuadros post-traumáticos y que determinados sujetos que son más propensos a tener respuestas de estrés frente a acontecimientos que no suponen una verdadera amenaza son más proclives a padecer ansiedad.

Soy un total desconocedor del tema, me encantaría conocer tu opinión al respecto. Un saludo.

Jesús Castro Rodríguez dijo...

villovi: gracias por tu comentario.
No he leido el libro que comentas, así que lo buscaré.
Mi opinión respecto a lo que comentas puedes leerlas en las primeras entradas del blog.
La división entre verdaderas y falsas amenazas es un error y es algo absolutemente artificioso. En los animales solo existen amenazas concretas. En los humanos hay otro tipo de amenazas, que producen exactamente el mismo tipo de respuesta fisiológica, cognitiva, y conductual, que las otras: las abstractas. Este tipo de amenaza depende de los significados que cada persona atribuye a lo que le ocurre. Una persona puede llegar a la conclusión por determinadas cosas que le estan pasando, que es una persona fracasada, y estar callendo en la cuenta de ello, puede aterrorizarle.
Las reacciones fisiológicas siempre son previas a ser consciente de lo que sea. Uno no puede valorar conscientemente si algo es una amenaza y luego reaccionar fisiológicamente. Se nos habrían commido los leones hace milenios. Uno reacciona fisiológicamente para poder salir corriendo y mientras tanto valora si hay amenaza o no.
La ansiedad en mi opinión es otro construto teórico que no sirve de mucho a la hora de saber la naturaleza de lo que nos ocurre. Es lo mismo que decir "tengo nervios" solo que queda mas bonito y técnico ansiedad, pero al final viene siendo lo mismo.
Un saludo.