martes

PREGUNTAS I

En la entrada de "Preguntas" voy a ir añadiendo algunas cuestiones que al resolverlas o pensar sobre ellas, darán al agente importantes pistas de la naturaleza de su problema.
Vamos con la primera:
¿VARÍA LA INTENSIDAD DEL ATAQUE DE PÁNICO SEGÚN CON QUIEN ME ENCUENTRE?

EJEMPLOS DE SITUACIONES ABSTRACTAS QUE CON MAS FRECUENCIA DESDENCADENAN EPISODIOS DE ANSIEDAD, ANGUSTIA Y/O PÁNICO

Para hacerlo entretenido les expondré un ranking del grupo de situaciones mas habituales:

1.La mas frecuente y habitual. Las relaciones de pareja, donde una de las partes (la que sufre los ataques de ansiedad) siente que no tiene salida, que está “encerrado” y “acorralado” por la relación. Por supuesto este sentimiento tiene que ver con la forma de construir, de dar sentido, del paciente, no es responsabilidad de la pareja. Este tipo de situaciones suele llevar aparejados síntomas de tipo toráxico y constrictivos (dolor en el pecho, sensación de asfixia y de opresión, la “pelota en el estómago”).
2. Otra muy frecuente, aunque menos “aparatosa”. Las relaciones de pareja, donde una de las partes siente que el otro “no es fiable”. Por múltiples razones el paciente percibe el vínculo como poco estable. Las situaciones que lo disparan suele ser aquellas en donde el significado implícito es que el otro ha tomado distancia (puede ser incluso física) y/o no ha prestado el apoyo demandado implícita y/o explícitamente. Los síntomas suelen ser de inestabilidad, mareo y/o desvanecimiento.
3. Las relaciones maternas. Por supuesto, de tipo constrictivo en la inmensa mayoría de los casos.
4. Las relaciones de amistad. En estos casos los mas frecuente es que se den síntomas constrictivos, y que la percepción de los demás sea amenazante, a nivel de coartar la libertad individual.
5. Las relaciones laborales. Solo síntomas constrictivos que se darán en situaciones donde el paciente evoque un significado de restricción de la propia libertad y/o de tiempo fuera del trabajo. Además, como en las anteriores situaciones, el paciente atribuirá la responsabilidad al agente externo, es decir, en este caso, al trabajo, al jefe o al compañero que pide ayuda.

Por supuesto la naturaleza y contenido de cada situación es tan variable como personas y situaciones existan.

LA METÁFORA DEL VASO DE AGUA (THE AGORAPHOBICMAKER)

Uno, que lleva ya algunos años trabajando en este difícil arte que es la psicoterapia, ha escuchado ya todo tipo de explicaciones y metáforas respecto al origen y desencadenantes de los mal llamados, ataques de pánico.
Entre todas las peregrinas explicaciones que me he encontrado, hay una que por especialmente gráfica e ingenua paso a exponerles:
“.....tienes crisis de ansiedad, debido a que el estrés se va acumulando, como agua en un vaso, que cuando llega al borde, pues se desborda y entonces es cuando aparece la crisis...”.
Esta explicación se la he escuchado a unos cuantos de mis clientes, que a su vez se la ha expuesto algún facultativo al que acudieron.
El problema de esta explicación es que aumenta la confusión, ya que entonces, la conclusión habitual es que hay que evitar todo aquello que estresa, y que por tanto puede acumularse en no se sabe que contenedor imaginario. En aras de conseguir esto, el paciente (de paciencia) comienza a restringir actividades y a prescindir de todo aquello que le estresa, con lo cual, es probable que el cuadro en general se agrave.
Entonces habrá quien me diga, bueno Sr. Castro, ya está Ud. haciendo ciencia de la buena, es decir, “esto es así, porque lo digo yo que sé mas que tu”. Desde luego es posible que así sea , aunque acudiendo al diccionario se puede entender porque digo lo que digo, y la consecuencia lógica del proceder de nuestro imaginario cliente empeñado en reducir sus niveles de estrés (independientemente de esto siempre hablo de mis opiniones, así que...)
Según el diccionario de la lengua Española, de la Real Academia Española, estrés es: “situación de un individuo, o de alguno de sus órganos o aparatos, que, por exigir de ellos un rendimiento superior al normal, los pone en riesgo próximo de enfermar”. Es decir, todo aquello que implique un aumento del rendimiento superior al normal supondría el que nuestro paciente decidiera acabar o tratar de acabar con ello. Acabaría seguramente con su trabajo, con unas cuantas amistades, con algún deporte...En general su vida se empobrecería, y eso si que sería “estresante” (esto me recuerda a los agorafóbicos, que reduciendo estrés acaban reducidos a su habitación).
Si como plantea Vittorio Guidano, lo que está a la base de estos problemas son las relaciones y los vínculos, ¿qué hace nuestro “paciente” dejando de jugar al tenis?.
Por otra parte, está como siempre el problema del lenguaje y las definiciones. Lo que le ocurre a una persona que sufre el problema objeto de este blog, es que está aterrado/a, ¿qué tiene eso que ver con el estrés?. El estar aterrado nada tiene que ver con el rendimiento, tiene que ver con la vida, con la existencia. Por eso, el agorafóbico por más que se encierre en su habitación, en su casa, no deja de estar aterrado. Para volver al mundo sabe que va a tener que estresarse....